Boda a la vista
Después de mucho esperar, tras innumerables trámites, muchos de ellos en Ecuador, otros tantos en España, un sinfín de visitas a abogados (ninguno de ellos de fiar, por cierto), al final de este estúpido laberinto en el que papá y mamá se adentraron allá por el 2003, por fin una luz apareció para inundar de alegría nuestros corazones… efectivamente, mi mami y mi papi ya tienen fecha para su boda, llave que seguro abrirá un montón de puertas, un documento firmado ante un juez que si ya de por sí tiene un significado importante en la vida de cualquier persona, aún más lo tiene en el caso que nos ocupa, porque sin duda habrá un antes y después de este día, viernes 29 de diciembre de 2006, y si no, tiempo al tiempo, porque no es lo mismo avanzar por un camino limpio, llano e iluminado que por otro angosto, oscuro y lleno de dificultades. Vean qué guapos estamos los tres. Sólo falta mi hermana Cinthia que pronto vendrá a vivir con nosotros.
